Escuchando una canción del grande y mítico grupo de freak metal llamado Gigatrón, llamada "Walking by my Barrio", tuve la idea de abrir un post con el propósito de hablar de las cosas que pasan por los barrios de Ponent de la romana ciudad de Tarragona. La primera entrada al respecto la voy a dedicar a la inauguración de una calle del barrio de Camp Clar, la "rambla" Riu Segre, pero contada desde la terraza de un bar, que es como se deber contar las cosas.
Las inauguraciones siempre están envueltas de mucho gentío, actuaciones conmemorativas y meriendas-cenas caciquistas. Pero no todo iba a ser tan bonito ni todo va a ser nubes de gominola, como podéis comprender, y menos cuando se trata de una obra hecha a prisas, proyectada casi el siglo pasado y, para más inri, inaugurada sin finalizar. Se acercan elecciones municipales, ¿os va sonando no?
Esta era la situación de esta calle, con algo más de un kilometro de distancia y que conecta las dos grandes entradas por el sur de la ciuda de Tarragona:
Como podéis ver, era una calle con dos carriles para cada sentido con sus aceras correspondientes, separado por una inútil e innecesaria mediana adornada con ese gran criadero de bichos que son las plantas. Era un lugar en el cual se podian ver coches subiendo y bajando al más puro estilo Too Fast Too Furious y que la gente solo utilizaba para llegar a los bares y para hacer footing ocasional. Vamos, cuatro gatos.
Bueno, podéis decir, ¡que bonita la han dejado! Si, a ver, la han dejado bastante mejor de lo que estaba, hasta aquí podíamos haber llegado, pero amigos, como he dicho antes no es todo oro lo que reluce.
A grandes rasgos, una rambla central, un carril para cada sentido, aceras con carril bici y aparacamientos con plantas. Mucho mejor parece, ¿no? pero, ¿y la funcionalidad? ¿Todo esto era imperiosamente necesario? Bueno, pues por una parte si, para que nos vamos a engañar. El fondo de todo esto es, ya que hacéis algo, ya que cortáis eternamente las calles para poder hacer una obra "en condiciones", se podría haber hecho mejor, como todo en esta cruel vida.
1. La rambla
A dia de hoy, 2 semanas después de la inauguración, con un gran porcentaje de baldosas moviéndose. Unos días antes de cortar la cinta, en una calle donde no pasaba ni el ministro, no puede mejorar mucho la cosa. De momento parece que la gente se anima a recorrerla, pero en el mundo del "culo veo culo quiero", vamos a ver cuanto dura.
Lo que más me llama la atención a la vista es la decoración de la misma. Hablemos de ello. A los lados de esta rambla vemos unas jardineras que supongo que en un futuro no muy lejano estaran pobladas de verde. Estas jardineras son metálicas, pero no de un color en especial, sino que permanecen y permanecerán en un estado de óxido perpetuo. ¡Qué mania tienen los arquitectos de esta nuestra ciudad por la decoración teñida de óxido! Horrendo y sucio a la vista, sin lugar a dudas.
Las farolas por su aspecto y configuración parece que cumplen con toda la reglamentación referida a contaminación lumínica, pero además de verdad. No parece muy seguro caminar a ciertas horas de la noche por esta rambla si esa luminosidad debe de hacer ahuyentar a los indeseables y varios hijos de puta que hacechan por la noche.
Lo del color de las mismas, no se si vale la pena ni comentarlo. Es feo con egoismo y avaricia. A primera vista parecen verdes, y lo son, pero le vas dando vueltas a la cabeza mientras las miras y parece que llevan 20 años ahí puestas, como si por el efecto del Sol, de tanto tiempo hubieran perdido su color original.
Lo que se puede escapar de la feroz crítica son los bancos, sobretodo los dispuestos para facilitar la conversación y, porque no, el pille loco. Tenía que buscarle una buena utilidad, no parece muy descabellada, igual con el tiempo tendrán que cambiarle el nombre de la calle a "Rambla de l'Amour", por eso de la poca luz y la intimidad.
2. Los carriles de circulación.
Hemos pasado drásticamente de los dos carriles por sentido a uno. Para lo que debería servir seria para que los "fitipaldis" de turno no lo utilizaran como un circuito de carreras. Y por supuesto lo han conseguido, pero no solamente eso, sino que cuendo nos encontramos en el camino con un autobús urbano, parece imposible superar en todo el trayecto los 10 km/h. Señores, como diría mi amigo el Loco, tanto le da por mucho que por poco.
A lo que se refiere a los pasos de cebra, la cosa tiene narices, sobretodo por la desproporcionalidad de sus ubicaciones, en otras palabras, quitar de un sitio para ponerlo en otro, y cuando tratamos con pasos de cebra pues la cosa como que no tiene mucho sentido, vamos una solemne gilipollez. Pero bueno, un poco de pintura por aquí y otro poco de alquitrán por allá y todo listo, rico rico y con fundamento. Ahora, para cruzar la calle de un punto A a un punto B, hemos de pasar hasta por un punto H, para poder llegar a nuestro destino, como en las páginas de cálculo de itinerarios, por la ruta más corta, lo que hará picar a muchos intrépidos a cruzar por lugares que pudieron ser eternas ubicaciones potenciales de pasos de cebra, con el peligro que ello supone. Pero como he dicho antes, a la velocidad máxima que pueden circular los vehículos a según que horas del día, no creo que ni siquiera llegaran a llenarnos de polvo los pantalones por el golpe recibido.
Otra cosa muy curiosa de estos carriles son los lugares para aparcar. Han quedado como podéis ver a continuación:
¿Qué narices pinta un macetero para dividir varios tramos de aparcamiento? Esta muy bien darle trabajo a los jardineros de la brigada municipal, pero esto ya me parece una soplapollez.
Otra cosa sobre los aparcamientos... me gustaría saber como hacen para calcular el tamaño de las plazas de aparcamiento. En la foto no se puede apreciar muy bien pero, en directo, ves dos coches aparcados y por la cabeza de un pasa el pensamiento de decir: "aquí cabe otro coche", pero no solo no cabe si no que parece hasta imposible que pueda hacerlo un Smart.
3. Las aceras.
El acortamiento ostensible de los carriles de circulación ha provocado el ensanchamiento de las aceras, con lo que se ha dispuesto de carriles bici en cada sentido. En la anterior situación de la rambla no veía pasar muchas bicicletas por la zona y creo que la excusa no fuera por la falta de carriles para las mismas. De momento su aprovechamiento esta siendo nulo, bueno, esta siendo, y creo que lo será durante mucho, mucho tiempo, ya que las únicas bicicletas que circulan por este barrio son robadas y no creo que las que las lleven quieran hacerlo a la luz y delante de todo el mundo.
El hecho de que se arreglaran estas aceras debería de haberse aprovechado para poder eliminar los elementos que podéis admirar a continuación:
Estas jardineras aladrilladas llenas de plantas absurdas y generadoras de bichos muy molestos debieron de ser eliminadas, lo que hubiera significado el ensanche de la acera y que estas fueran bien aprovechadas por los pequeños bares de la zona para disponer de terrazas, sobretodo en verano, lo que potenciaría la economía de la zona aunque pareciera una solemne memez.
Parece ser que dicha eliminación estaba dentro del proyecto. La historia es la que sigue. Estas jardineras son propiedad del Ayuntamiento de Tarragona, pero fueron cedidas hace más de 30 años a la comunidad de vecinos. Llego el Juan Cuesta de turno que se opuso a la eliminación de dicho "espacio arquitectónico", alegando que eran de la comunidad y que no podína hacer nada sin el permiso de la comunidad. Parece ser que era el único que pensaba así, todos los vecinos estaban en contra de él.
Después de una serie de enfrentamientos Ayuntamiento - Comunidad, el Ayuntamiento accede a arreglar la zona pero, como he dicho un poco más arriba, estamos en época de elecciones y eso corresponderá al equipo de gobierno entrante, o al siguiente, o al siguiente, o hasta que sobre dinero en las arcas municipales, o sea, nunca.
Vamos, que una chapuza en toda regla y razón por la cuál a más de un listillo se le debería caer la cara de vergüenza. Pero bueno, espero que algún día me equivoque y que el tiempo me haga callar la boca.
Escuchando - Rammstein: "Ich Tu Dir Weh".